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Sin título, que se quede sin título…

martes, 23. abril 2013 10:18

Duele amar a alguien y no ser correspondidos, pero lo que es más doloroso es amar a alguien y nunca encontrar el valor para decirle a esa persona lo que sientes.

Tal vez Dios quiere que nosotros conozcamos a unas cuantas personas equivocadas antes de conocer a la persona correcta, para que al fin cuando la conozcamos, sepamos ser agradecidos por ese maravilloso regalo.

Una de las cosas más tristes de la vida es cuando conoces a alguien que significa todo y solo para darte cuenta que al final no era para ti y lo tienes que dejar ir.

Cuando la puerta de la felicidad se cierra, otra puerta se abre, pero algunas veces miramos tanto tiempo a aquella puerta que se cerró, que no vemos la que se ha abierto frente a nosotros.
Es cierto que no sabemos lo que tenemos hasta que lo perdemos, pero también es cierto que no sabemos lo que nos hemos estado perdiendo hasta que lo encontramos.

Darle a alguien todo tu amor nunca es un seguro de que te amaran de regreso, pero no esperes que te amen de regreso; solo espera que el amor crezca en el corazón de la otra persona, pero si no crece se feliz por que creció en el tuyo.

Hay cosas que te encantaría oír que nunca escucharás de la persona que te gustaría que te las dijera, pero no seas tan sordo para no oírlas de aquella que las dice desde su corazón.

Nunca digas adiós si todavía quieres tratar, nunca te des por vencido si sientes que puedes seguir luchando, nunca le digas a una persona que ya no la amas si no puedes dejarla ir.

El amor llega a aquel que espera, aunque lo hallan decepcionado, a aquel que aún cree, aunque haya sido traicionado, a aquel que todavía necesite amar, aunque antes haya sido lastimado, y a aquel que tiene el coraje y la fe para construir la confianza de nuevo.

El principio del amor es dejar que aquellos que conocemos sean ellos mismos, y no tratarlos de voltear con nuestra propia imagen, porque entonces solo amaremos el reflejo de nosotros mismos en ellos.

No vayas por el exterior, este te puede engañar, no vayas por las riquezas, por que aun eso se pierde, ve por alguien que te haga sonreír, porque hace falta tan solo una sonrisa para hacer que un día obscuro brille.

Espero que encuentres a aquella persona que te haga sonreír.
Hay momentos en los que extrañas a una persona tanto que quieres sacarlos de tus sueños y abrazarlos con todas tus fuerzas.
Espero que sueñes con ese alguien especial, sueña lo que quieras soñar; ve a donde quieras ir; sé lo que quieras ser; porque tienes tan solo una vida y una oportunidad para hacer todo lo que quieras hacer.

Espero que tengas;
Suficiente felicidad para hacerte dulce,
Suficientes pruebas para hacerte fuerte,
Suficiente dolor para mantenerte humana,
Suficiente esperanza para ser feliz.

Las personas más felices no siempre tienen lo mejor de todo; sólo sacan lo mejor de todo lo que encuentran en su camino.

La felicidad espera por aquellos que lloran, aquellos que han sido lastimados, aquellos que buscan, aquellos que tratan.
Por que solo ellos pueden apreciar la importancia de las personas que han tocado sus vidas.
El amor comienza con una sonrisa, crece con un beso y muere con una lágrima.
La brillantez del futuro siempre será basado en un pasado olvidado.
No puedes ir feliz por la vida hasta que dejes ir tus fracasos pasados y los dolores de tu corazón.

Cuando naciste, tú llorabas y todos alrededor sonreían; vive tu vida de forma que cuando mueras tu sonrías y todos alrededor lloren.

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Nuestros

lunes, 25. febrero 2013 21:27

“Cuánto tiempo es para siempre?

A veces, sólo un segundo”. (Lewis Carroll).

Si en mi locura, soy pintura, podría llegar a pensar que eres un lienzo,

si soy estrella, serías el encanto.

Créeme que soy la voz de un corazón con una carta abierta a tu alma,

el espejo de mis emociones,

de tu misterioso mirar,

de todo en un instante.

Si soy el mar, siento que eres marea alta,

si soy el cielo, eres la nube en él.

Si soy noche, eres la luz de la noche,

y si soy luz de día, eres la luz de la luna.

No tengas miedo de besar al mar, al viento o de repente a la luna llena.

Simplemente, déjame soñar y mantener vivos estos sueños,

como nuestros,

aunque sea, un día más, cada día.

Creérmela que siempre estarás a mi lado,

con tal de sobrevivir

un día más.

Decir que sigo siendo el uno, el exclusivo

El que siempre estará para tu ser,

y en mis ojos, representes mi ángel

quien levanta la vista al cielo y sabe de dónde viene.

Deja que seamos tu yo,

Y que el mundo, simplemente se quede afuera.

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El espectáculo terminó (hablando con el hígado)

jueves, 10. enero 2013 14:49

Quiero recordar sólo la forma en que la cama está desecha,

la forma en que te estás vistiendo ahí en la oscuridad sin que lo sepas.

Como te marchas como un fantasma,

sin despedirte…

 

Terminaríamos de escribir nuestra historia de amor,

sólo faltan un par de palabras.

Siéntate conmigo,

háblame.

 

Quiero recordar la forma en que la nueve está cayendo,

más lenta de lo que la nieve cae usualmente.

La forma en que nuestras almas vaga por la habitación,

desnudas.

 

Posiblemente el eco de un nuevo día empezará

aunque puede que lo inicies sin mí…

No me despiertes,

libérame.

 

El espectáculo terminó,

las luces se apagan,

no hay puntos de omisión.

Detengan la música,

el espectáculo terminó,

final feliz.

 

Seré de la manera que nunca quisiste que yo fuera,

haré y disfrutaré con otras personas eso,

lo cual me fui incapaz de hacer.

 

Secando los ojos llorosos, te pido, mi amor,

siéntate conmigo,

háblame.

 

El espectáculo termino,

todo oscurece,

y el norte ahora es el sur.

Detengan el mundo,

el espectáculo terminó

final feliz.

 

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Y estoy aprendiendo.

domingo, 30. octubre 2011 21:31

Cuando pensé que todo lo he aprendido es que me doy cuenta que sé poco de nada.

Aprendí a crecer cuando pensé que había crecido, a saber que hay gente que se preocupa por uno

VER, SENTIR, TOCAR.

Aprendí a comprender el por qué de que tus manos me ericen hasta ver como tu sonrisa me pueda hipnotizar.

También a buscarte durante la madrugada cuando duermes o simplemente contemplar tus sueños con los ojos cerrados.

Aprendí a odiar las cucarachas.

Aprendí a quererte durante las noches más frías y oscuras, y a sentirte cuando te vas.

Aprendí a dar besos por cámara hacer bobadas y cosas sin sentido que corresponden a un enamoramiento prematuro.

Pero cuando pienso en tí…

Aprendí que tu mano es mi caricia eterna, que tu nombre es mi canción favorita, que es tu boca mi refugio en el que estoy seguro, y que tu alma es el regalo que nadie puede tener.

Aprendí a ver las maravillas del mejor celaje en tus ojos, entendí que puedes acelerar los relojes cada vez que estamos juntos y que cuando te vas, haces que los minutos se alarguen cada vez más.

Aprendí que cada vez que te encuentro, me encuentro, porque en el universo de tu alma es donde me siento.

Aprendí que mis sentimientos son domados, porque en 10 segundos me llevas del infierno al cielo, con la simpleza de la sonrisa que en las noches aparece ante mis ojos cerrados.

Aprendí que el color del sentimiento está en el silencio de contemplar tu existencia en mi cama, en saber que existes para mí y que poder anochecer soñandote es la más tierna locura que he vivido.

APRENDI A DECIR QUE AMO CON LA RAZÓN.

Aprendí a que cuando te vas ya no te llevas parte de mí, porque no eres mi media naranja, sino mi naranja completa, y que después del sí, yo ganara un amigo, un confidente, un novio, y una persona con la cual compartir mis sueños, metas y alegrías.

Hoy aprendo a decir GRACIAS POR EXISTIR, porque sigo aprendiendo.

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