Un respiro, sólo un break.

Tanto por agradecer, pero con poco soy mal agradecido. Tanto por luchar, poco con poco hay pleitos. (Cosán).

Entiendo que mientras la vida se encarga de enflaquecer al obsesionarse con comer cada segundo del tiempo, veo como aquel hombre calla y se amolda a algo en el presente tal y como le sucedía en el pasado. Al verlo tan optimista y tan fuerte, aunque con piernas que ya parecen quebrar y tambalear (cual paja que se desliza por el espeso bosque de las pesadillas) ante comentarios como “se va a caer” o “está borracho”, me pregunté en la razón por la cuál él sentía ese taco en la garganta que todo humano ha sentido en la vida que suele acostumbrar a caminar por los pasillos de la ingratitud.

Escuché sus primeras palabras… “dejaré de ser quien soy, por él”.

En ese momento comencé a sospechar cómo él pretendía dejar de hacer esas muchas cosas que a él lo caracterizaban y llenaban de emociones, debido a su notoria angustia de perder a “alguien” (sin nombres, todo tiene que ser tan oculto que eso también se lo respeto)…  ¿qué poder decir, si tengo 24 años de conocerlo?, es un simple iluso idiota que quiere abrazar al mundo y ya ha tenido sus lindos sustos.

Hablar del pasado, puede ser fácil, pero hasta a mí me aburre y me incomoda pensar cómo él a veces recuerda amargos momentos del pasado y por más que intente gritarle que deje de hacerlo, simplemente es alguien con estrechez mental para cosas del amor que prefiero salir a dar una vuelta, como ahorita.

Ya ahora él poco a poco lo veo sin metas, sin ilusiones, sin pensar en lo que viene, por abstenerse a pensar en el futuro porque le molesta a ese alguien, porque no puede hablar de cosas fatales porque puede perder a ese alguien, ya no se pueden hacer bromas porque todas terminan en discusión puede perder a alguien… que no puede tener palabras similares a las del “ex” o a las de la madre porque se trauma y causa discusión (pero ¡por Dios, si él ni los conoce!). Ya finge la forma de caminar de la mano por la vida, sonriente.

Aunque doloroso, aún veo que él no se acepta tal y cuál es, con tal de agradar a los demás o al menos, a ese alguien.

Y aunque yo quisiera que no cambie, en esta noche lluviosa de diciembre, no veo desventaja alguna, si él cambia.

 

¡Listo! creo que esta alma deba volver, de donde salió.

¿Estar por ti, o ser de ti?…

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Date: viernes, 28. diciembre 2012 23:04
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1 Comment

  1. 1

    .. No me extrañaba tu dureza… Será que no sabes sentir?